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85 años de Fogueres en Carolinas. Primera época: 1929-1936

Conferencia impartida en el ciclo dedicado a los 85 años de Hogueras en Carolinas, publicada posteriormente en el número especial del boletín cultural Crónicas Carolinas

En junio de 2014 se cumplieron 85 años de la llegada de la Fiesta de Fogueres al barrio de Carolinas, ocho décadas y media que han servido para hacer de esta zona de la capital alicantina una de las más festeras y más galardonadas. Para celebrar la efemérides, la Asociación de Vecinos Carolinas Altas-Bola de Oro, la Foguera Carolinas Altas y el boletín cultural Crónicas Carolinas pusieron en marcha, entre otras actividades, el ciclo de conferencias 85 años de Hogueras en Carolinas, que quiso tratar todos los temas relacionados con la Fiesta desde una perspectiva histórica y cultural, de forma multidisciplinar, cuyas ponencias se publicarían en un número especial del boletín dedicado a esta celebración.


En este contexto desarrollé, tanto en forma de conferencia como de artículo, el que algo más desarrollado sigue a continuación, y que trató sobre la creación y primeros años de vida de Les Fogueres de Sant Joan en este popular barrio de Alicante, en concreto desde 1929 hasta que la contienda nacional forzó un obligado paréntesis en las hoy Fiestas Oficiales de la Ciudad.

1928

Tras el intento fallido en el año fundacional, encabezado por Leandro Galán, en 1929 quedarían constituidas las primeras dos comisiones del barrio: Carolinas Altas y Carolinas Bajas. Galán fue colaborador incondicional de José María Py en la fundación de Les Fogueres, ambos vecinos del barrio de Carolinas —el primero de la calle General Espartero, y el segundo en Plus Ultra— y, al parecer, no se consumó esa tentativa por motivos políticos, pese a que oficialmente se había formado la comisión de la Foguera Carolinas, para plantar un monumento «en la rotonda del tranvía», según consta en el rotativo alicantino El Día del lunes 2 de abril de 1928. Y es que Leandro Galán, abulense emigrado a Argentina, había regresado a España desde Santa Fe por temas de salud, y traía ideas que no encajaban en el régimen de Primo de Rivera.

Diario El Día, lunes 2 de abril de 1928

Según citaba el historiador Joaquín Santo Matas, en el prólogo y en la presentación de mi libro Alicante, Arte y Fuego, Leandro Galán tenía, en la plaza de Isabel II —actualmente de Gabriel Miró—, una tienda de telas de lujo, cuyo reclamo era una bola dorada sobre el escaparate y que daba nombre al establecimiento: La Bola de Oro. El hecho de que esta tienda estuviera en los bajos de la notaría del padre de José María Py, hizo que estos entablaran una amistad que tuvo gran trascendencia en la fundación de Les Fogueres, ya que buena parte de las reuniones dirigidas a tal fin fueron llevadas a cabo en el domicilio de Galán, en la Finca de San Miguel, aproximadamente a la altura de la actual plaza de la Bola de Oro, que comenzó a denominarse popularmente así precisamente por tener en ella su residencia el propietario del mencionado establecimiento.

Era obvio que, ya en su primer año de celebración, Leandro Galán quisiera estar en primera línea encabezando una comisión festera, pero, por la razón mencionada anteriormente, Carolinas tuvo que esperar a 1929 para vivir Les Fogueres. Así, Galán fue ninguneado por el régimen político de turno, quedando en un injusto olvido, cuando fue el más fiel colaborador de José María Py en la creación de la Fiesta.

Para conocer año a año la evolución de las comisiones pioneras de Carolinas, respetaré el orden en que estas constan en los expedientes que se conservan en el Archivo Municipal de Alicante, de los que he extraído la mayor parte de la documentación que sigue, dada la cantidad de errores que aparecen tanto en prensa como en publicaciones festeras, como luego veremos un claro ejemplo, conservando, además, el peculiar uso del valenciano de la época, a fin de no desvirtuar los documentos originales.

1929

La Foguera Carolinas Bajas plantó en un solar entre la avenida de la Libertad y la calle Savonarola —actuales Poeta Zorrilla y Elda, respectivamente—, a la altura de la calle Sevilla. El escultor alicantino Juan Esteve García fue autor de la foguera Als fills ilustres de Alacant, según lema que consta en su boceto, que mediría 8 metros de base y 8 de altura.

Solicitud de plantà de la Foguera Carolinas Bajas, de 23 de febrero de 1929 (AMA)
Llibret de la Foguera Carolinas Bajas 1929 (AMA)

Su título lo dice todo, pues constaba de un obelisco central y un conjunto simétrico de escalinatas con frontones en las esquinas, de líneas rectilíneas, que recogían los nombres a guisa de homenaje de los alicantinos ilustres: «Es un elochi y un cant / al bon clima y a la chent / qu'ha donat honra a Alacant; / y es compón d'un monument / en el que la Fama al vent / el triunf está pregonant». Solo dos ninots: un turista inglés admirado por el clima alicantino, y una muchacha con coronas de homenaje a los ilustres alicantinos.

Bocetos frontal y lateral de la Foguera Carolinas Bajas 1929 (AMA)
Foguera Carolinas Bajas 1929, Als fills ilustres de Alacant, de Juan Esteve (AMA)

La solicitud de plantà sería presentada por el presidente de la comisión, Luis Calero Molina, que también pediría permiso para el «disparo de cohetes-bomba y truenos al efectuar por la mañana la "despertá" acompañada de dulzaina y tamboril; tres castillos de fuegos artificiales y 2500 metros de traca; conciertos tarde y noche por una banda de música en distintos sitios del barrio y pasacalles por las mañanas».

También la Foguera Carolinas Altas sería obra del artista foguerer Juan Esteve, que plantó en la entonces denominada plaza Plus Ultra la foguera titulada Les necesitats del barrio, según aparece en el boceto, si bien en el llibret consta con el lema Tot se arreglará.

Solicitud de plantà de la Foguera Carolinas Altas, de 22 de abril de 1929 (AMA)
Llibret de la Foguera Carolinas Altas 1929 (AMA)

La solicitud de plantà firmada por José Menéndez Santacréu, presidente de la comisión, afirmaba que constaría «de cuatro caras o testeros en que, sin alusiones ni molestias para personas ni para instituciones, se hace uso de las necesidades y deficiencias urbanas para componer algunas escenas festivas». Pero lo cierto es que la explicación de la foguera en el llibret es extensa y muy descriptiva —diez páginas—, recreándose ampliamente en esas necesidades, perfectamente representadas con un notable número de ninots, pese a su sencillez, en escenas tituladas «Nit de fosca», «Mercado», «Dia de plucha» y «Ni gota».

Boceto y escenas de la Foguera Carolinas Altas 1929 (AMA)
Foguera Carolinas Altas 1929, Les necesitats del barrio, de Juan Esteve (Revista Festa 2004)

Afortunadamente, de ambos monumentos se conservan imágenes en la Filmoteca de la Generalitat Valenciana, en el documental de Pascual Ors y Joan Andreu, recuperado por Juan Vázquez Martínez, y titulado Les Fogueres de San Chuan en Alicante (1929). Estas son las secuencias que recogen el primer año de Fogueres de ambas comisiones.

video

1930

La solicitud de plantà de la Foguera Carolinas Bajas está firmada por su presidente Lorenzo Llaneras Rico. La foguera, obra de Francisco Hernández Rodríguez, el polifacético artista alicantino más conocido como Paco Hernández, se tituló Alacánt se crema o Fogueres de Sant Chuan, según constan ambos lemas en su boceto, y se plantó de nuevo en el solar entre la avenida de la Libertad y la calle Savonarola.

Llibret de la Foguera Carolinas Bajas 1930

En la memoria de la foguera que se adjunta en el expediente, se desarrolla la idea general de que, según la solicitud, «se dedica única y exclusivamente a exaltar las grandezas de la provincia», en concreto de Alcoy y su industria, una Villena de ajos y vinos, las pasas de Denia, y Elche con sus dátiles y la fabricación de alpargatas, y en posición destacada la capital alicantina. El citado documento explica: «La figura es un mundo orlado con la corona real bajo de la cual campean los escudos de la provincia y de la capital, envueltos en llamas. Entre los escudos figurará una escultura representando la Matrona de Alicante y sobre el mundo una mujer alicantina vistiendo el típico traje regional y llevando al hombro un castillo con las diversas frutas de la provincia. Representarán a las cabezas de partidos otras figuras de hombres y mujeres las cuales harán ostentación de los productos que se elaboran en dichos pueblos. Una escalinata o trono dará acceso al sillón donde descansa la Matrona representativa de Alicante».

Boceto y Foguera Carolinas Bajas 1930. Alacánt se crema, de Paco Hernández (AMA)

El Tercer Premio de la edición de Fogueres 1930, la Foguera Carolinas Altas, tuvo como autor de su monumento al valenciano Ricardo Llácer, que plantó la foguera cuyo lema era Campanaes son, con algunas partes móviles, de dimensiones finales de 70 metros cuadrados de base y 8 metros de altura, y que se instaló en los solares entre el entonces camino del Garbinet, hoy calle del mismo nombre, y la calle Plus Ultra.

Llibret y boceto de la Foguera Carolinas Altas 1930 (AMA)

La solicitud de plantà había sido realizada por su presidente, Francisco de Asís Carlos-Roca y Gómez, y se acompañaba de una nota explicativa del monumento, bastante extensa —e igualmente en el llibret, donde ocupa siete páginas—, en la que «se alude a las deficiencias del barrio tales como la falta de alcantarillado, de fuentes públicas, etc., etc., así como a la inmensa cantidad de ratas que procedentes de unos estercoleros situados en las cercanías, invaden por completo el barrio, sin que se logre exterminarlas, ni que, por otra parte, los vecinos de tan populosa barriada puedan conseguir mejoras que tan precisas les son». Una continuación de las reivindicaciones que ya se plasmaban el año anterior. Esos estercoleros infestados de ratas, mosquitos y moscas, se intentaban ocultar bajo una gran campana que ocupaba el centro del monumento, de cuya parte superior «un Alcalde que resbala arrastrando consigo proyecto de mejoras del barrio que por el corto plazo de su actuación no logró desarrollar malogrando su deseo, al paso de otro del que los vecinos lo esperan todo, llevando nuevos proyectos asciende a la campana». Sobre esta campana, coronaba la foguera «un gran mico, en actitud burlesca, simbolizando el que se llevan los pacientísimos vecinos esperando beneficios que no alcanzan».

Foguera Carolinas Altas 1930, Campanaes son, de Ricardo Llácer
Tercer Premio (Foto Lucentum / AMA)

Por último, fue plantado un grupo de ninots, según la solicitud de plantà «un grupo alegórico a las Fogueras de San Juan, basada en un asunto humorístico de 2 figuras», frente al número 33 de la calle Alcalá Galiano, domicilio del firmante de la misma, Demetrio Berenguer Jerez, hermano del artista de fogueres Ángel Berenguer Jerez, si bien el autor del grupo de ninots parece ser que fue el padre de ambos, Ángel Berenguer Soler.

Boceto del grupo de ninots Calle Alcalá Galiano, de Ángel Berenguer (AMA)

1931

La Foguera Carolinas Bajas veía solicitada la plantà de su monumento de mano del presidente de la comisión, por segundo año consecutivo, Lorenzo Llaneras. Al igual que repetiría Paco Hernández, en esta ocasión con el monumento de título La Llibertat en el cruce de la avenida de la Libertad y la calle Sevilla, por el interior de la curva que trazaban las vías del tranvía que salía dirección Muchamiel. Consiguió el premio que otorgaba la Cámara de la Propiedad Urbana.

Boceto de la Foguera Carolinas Bajas 1931, La Llibertat, de Paco Hernández
Premio de la Cámara de la Propiedad Urbana (AMA)

La explicación de la foguera diferencia cuatro escenas, una por cada cara del monumento, y el remate que «se compone de un león con la dama que simboliza la República Española sosteniendo la bandera tricolor nacional». La primera de las escenas, la principal, se titula «La Libertad» y representa las hazañas de la Dictadura de Primo de Rivera, con «dos personajes que denominamos Berenguer y Mola vestidos de paisano, uno en la cabeza de asno y otro con la de cerdo». El resto de las escenas son: «El poble satisfet», donde el pueblo destruye todo lo que fue del rey tirano, en especial un niño que rasga el manto real; «Que mos ámbola el pardal», con varios personajes como un libre-pensador dándole suelta a un pájaro, o un jesuita que es pasado por la guillotina; y «La Patá», en la que una figura que representa al pueblo español le da una patada en el trasero al que fue rey.

El monumento de la Foguera Carolinas Altas, una nueva obra de Ricardo Llácer, tenía por lema Coses d'Alacant. Sus 64 metros cuadrados de base y 8 metros de altura fueron plantados en unos solares existentes en la calle Capitán Lagier —hoy Monforte del Cid—, entre las calles Garbinet y Plus Ultra.

Boceto y Foguera Carolinas Altas 1931, Coses d'Alacant, de Ricardo Llácer (AMA)

Francisco de Asís Carlos-Roca continúa como presidente, siendo el firmante de la solicitud de plantà. Según se explica en la misma, este era el asunto que trataba el monumento: «Se reduce a la crítica de las reformas llevadas recientemente a cabo en el Panteón de Quijano [...] Al propio tiempo se alude a las deficiencias del expresado Barrio de Carolinas Altas, como la falta de urbanización, de fuentes públicas, etc., etc. y, así mismo algo referente al Refugio nocturno. Corona la foguera un gran gorro frigio como expresión de esperanza en la justicia que la naciente República ha de hacer con el Barrio dotándole de cuanto hoy necesita y tiene perfecto derecho».

1932

Se produce la primera ausencia de la Foguera Carolinas Altas, algo al parecer previsible a tenor de las anotaciones que se conservan en los expedientes de la Comisión Gestora. Sin embargo, he aquí el ejemplo de errores e incorrecciones al que hacía alusión al inicio del artículo, razón por la que desconfío de las publicaciones no oficiales. Se trata de las ya tradicionales crónicas que editaba el número extraordinario de Fogueres del popular semanario El Tio Cuc, y que en el correspondiente a 1932 contenía errores de bulto, que en nada tuvieron que ver con la realidad, comenzando por el hecho de que expone un boceto de Carolinas Altas que en realidad plantó Carolines Baixes, y otro que asigna a esta última y que jamás vio la luz.

Anotaciones en los expedientes de la Comisión Gestora,
que sugieren la no participación de la Foguera Carolinas Altas en 1932
Errores en el número extraordinario de Fogueres 1932 de El Tio Cuc:
Carolinas Altas no plantó, y el boceto que consta es el que en realidad
plantaría Carolines Baixes, que jamás lo haría con el que le adjudica el semanario

Santiago Valdés Barceló, presidente de la que consta en su expediente denominada Foguera Carolines Baixes, única por lo tanto que plantaría en el barrio este ejercicio, era el firmante de su solicitud de plantà. Fue construida por el colectivo valenciano «Unión Arte», y se tituló Lo que tenim no hu volem. Tenía unas dimensiones de 6 x 6 metros de base y 8 metros de altura, y se plantó en la avenida de la Libertad, en esta ocasión algo más arriba, a la altura de su cruce con la calle Jazmín. En la cara posterior de la solicitud se recoge esta breve explicación del monumento: «La hoguera representa dos Calles del barrio, una figurando lo que es en la actualidad, un trozo de Calle mal urbanizado, con alumbrado deficiente, con la columna del Tranvía en medio de las aceras, etc., etc., y la otra, es lo que debe ser, la calle bien urbanizada, luz poderosa y suficiente, con guardias de vigilancia, etc., etc.». Continuaban de este modo representadas las críticas a las deficiencias del barrio, de las que años anteriores había hecho eco la vecina comisión de Carolinas Altas en sus monumentos foguerers.

Boceto y Foguera Carolines Baixes 1932,
Lo que tenim no hu volem, de «Unión Arte» (AMA)

1933

Uno de los años más prolíficos de esta primera etapa de la Festa en el barrio de Carolinas, comenzando con que en la actual demarcación de la Foguera Plaza de Pío XII, se plantaría la Foguera Infantil General Serrano, obra del comisionado de 16 años Julio Calero Pérez, que la tituló Al que li pique que s'rasque. Un pequeño monumento de 2 x 2 metros de base que se situaría en la esquina de la calle General Serrano con la avenida de la Libertad.

Boceto de la Foguera Infantil General Serrano 1933 (AMA)

Dicho joven firmó la solicitud de plantà, que adjuntaba la memoria en que detalla que «en cada uno de los plafones va un verso de la explicación de la foguera, en el centro y en la parte superior de la base va un pedestal sobre el que descansa la cabeza de una mujer a la que se le está extrayendo la lengua con unas mordazas» —curiosa temática infantil—, y que «en las cuatro esquinas de la base salen cuatro listones que van unidos por un cordel del cual penden todas las lenguas que ya se han arrancado». Se continúa la explicación con los cuatro párrafos versados a los que hace referencia la memoria, el primero de los cuales, muy significativo, termina así: «...y per axó está probat / que ve sempre a mal-parlar / aquell que devia callar».

El colectivo de artistas «Unión Arte» fue responsable, en esta ocasión, de la construcción de la Foguera Carolinas Altas titulada La radio y sus ruidos —según el expediente— o La radio, sus ruidos y la ruina de unos —de acuerdo con el boceto—, de Categoría B, pues este año se desdoblaban por primera vez los monumentos, en la que obtendría el Premio Diputación Provincial, dotado con 100 pesetas. Sus 9 metros de diámetro de base circular y 11 metros de altura se instalaron en el tramo de la calle Capitán Lagier —actual Monforte del Cid— comprendido entre las calles Garbinet y Plus Ultra.

Boceto y Foguera Carolinas Altas 1933, La radio y sus ruidos, de «Unión Arte».
Premio de la Diputación Provincial, Categoría B (AMA / Archivo Familia Collía)

La breve memoria de la foguera, adjunta a la solicitud de plantà firmada por el vicesecretario de la comisión, Isidoro Bernacer Esquerdo, sitúa sin embargo la foguera a la altura de la calle Montero Ríos, y describe: «Le sirve de plataforma un bombo, encima hay varias figuras de tamaño natural; en el centro del parche del bombo citado existe media esfera sobre la cual hay una rueda de la fortuna, que a su vez sostiene un aparato de radio, en el que descansa por último un demonio».

La Foguera Carolines Baixes y los artistas alicantinos Juan y Gaspar Esteve García, que desde este año 1933 firmaban como Esteve Hermanos, plantaron Rapto de Alacant per el Mediterráneo en la calle Sevilla, esquina a la avenida de la Libertad. Eran sus dimensiones 10 x 4 metros de base y 7,5 metros de altura.

Boceto y Foguera Carolines Baixes 1933, Rapto de Alacant per el Mediterráneo,
de Esteve Hermanos (AMA / Archivo Familia Collía)

Lorenzo Llaneras Rico, presidente de la comisión, firmaba la solicitud de plantà que incluye en su texto una breve explicación del monumento, en el que «figura un enorme Cetáceo que sale del fondo del mar para llevarse a sus reinos a nuestro querido Alicante», y que la revista El Tio Cuc interpreta así: «Enamorado de la belleza de Alicante, el dios Neptuno la rapta a lomos de una ballena, y sin prestar atención a los lamentos de las sirenas que la guardaban, la pasea triunfalmente por el Mediterráneo». La explicación más extensa y notable viene dada en el llibret, en dos páginas escritas por José Ferrándiz Torremocha.

Además, también en el actual distrito de Carolinas Bajas, Miguel Molina plantaba, a la altura del número 17 de esa calle, la Foguereta Calle Pelayo, de la que era vecino, dándole el lema Les aspirasions del Carrer Pelayo, de evidente índole reivindicativa. Este vecino era igualmente el firmante de la solicitud de plantà.

Boceto de la Foguereta Calle Pelayo 1933 (AMA)

1934

Este ejercicio, la Foguera Carolinas Bajas fue construida por el pintor y fotógrafo alicantino Ángel Berenguer Jerez, que plantó ¡Ché qué llanda! —según recoge el expediente, aunque el llibret menciona el lema Radiomanía— en Categoría B, ubicándola en la desembocadura de la calle Valencia en la entonces denominada plaza de Blasco Ibáñez —hoy plaza de Castellón—. Este monumento de base triangular, de 8 metros de lado y 9 metros de altura, obtuvo el Sexto Premio de Turismo.

Bocetos de la Foguera Carolinas Bajas 1934, ¡Ché qué llanda!, de Ángel Berenguer Jerez
Sexto Premio de Turismo, Categoría B (AMA)

Con la solicitud de plantà, presentó su nuevo presidente, José Ibáñez Rizo, una pequeña memoria de la foguera que aborda una temática similar al monumento que presentara el año anterior la vecina comisión de Carolinas Altas: «...se refiere al incremento que ha tomado la afición a la radio y como consecuencia dado el sinnúmero de aparatos que han invadido casi todas las casas y establecimientos ya se sabe que es ya alarmante y de unas fatales consecuencias que el que allá donde se encuentre un pacífico ciudadano se encuentre un aparato que invada su cabeza con anuncios, música y sobre todo ruido, mucho ruido».

José Lloret Filidor realizaba una más extensa explicación, en verso castellano, en tres de las páginas del llibret, analizando en clave de humor innumerables situaciones en las que la radio se convertía en una molestia.

La Foguera Carolinas Altas fue una obra del destacado artista valenciano, ex componente de «Unión Arte» y prolífico creador de fogueres, Fernando Guillot Bulls, titulada según su expediente Rompecabezas, que entró en Categoría B y fue plantada en la calle Montero Ríos. Con solo 6 metros de ancho de base y 10 metros de altura, se hizo acreedora del Primer Premio de Turismo, y las 250 pesetas con las que estos premios estaban dotados, sin distinción de categoría.

Bocetos de la Foguera Carolinas Altas 1934, Rompecabezas, de Fernando Guillot Bulls
Primer Premio de Turismo, Categoría B (AMA)

Demetrio García Villanueva, en calidad de presidente, adjuntaba a la documentación la breve memoria siguiente: «Esta "foguera" consta de cuatro fachadas y en cada una de ellas habrá representada un rompecabeza diferente. Primera fachada: Se discute la procedencia de Colón. Segunda fachada: El obrero que sin hacer caso al paro, carga de familia. Tercera fachada: En la que se discute si el hombre desciende de el paraíso o del mono. Cuarta fachada: Una escena muy usual en el teatro, marido que encuentra infraganti a su señora, y en este caso está dispuesto a romper cabezas».

1935

De nuevo en Categoría B, la Foguera Carolinas Bajas, de nuevo la única que plantaba este ejercicio, tuvo por segundo año su autoría en Ángel Berenguer. El monumento titulado Carabasa man donat se plantó igualmente en la plaza de Blasco Ibáñez. La solicitud de plantà manuscrita por su nuevo presidente Manuel Lillo Varó, contiene una explicación mecanografiada: «La plaza del distrito, denominada Blasco Ibáñez, en su deplorable ornamentación actual, tan a disgusto del vecindario; en ella aparece sobre una caja de caudales, significando el coste abusivo de la obra, un mono, simbolizando la burla, y al pie de éste, un cochinillo o "marrano" que indica por su nombre, el sentido de lo que realmente se ha efectuado. [...] Aparecen varios vecinos, cortando las palmeras innecesarias para colocar en el centro un monumento al gran novelista. [...] Se ridiculiza un trozo de pared que linda con la plaza, el cual afea de modo asombroso, foco de estercolero, propenso a los mayores abusos antihigiénicos. [...] Se quiere ridiculizar la acción de quien se aventuró a empresa de tan poco gusto, significándola con calabazas y otras hortalizas que indican la apatía y mala calificación en que hoy se encuentra».

Bocetos y Foguera Carolinas Bajas 1935,
Carabasa man donat, de Ángel Berenguer Jerez (Revista Festa 2005)

Carolinas Altas, cuyas circunstancias por las que no plantó este ejercicio desconocemos, bien es cierto que se puso en marcha nada más terminar el mismo, de cara a que no se repitieran en el próximo. Así, en un escrito que se conserva en la documentación de Fogueres de ese año en el Archivo Municipal, de fecha 29 de agosto de 1935, Ginés García Albarranch, vicesecretario de la comisión, solicita permiso en nombre de esta para «celebrar bailes públicos los sábados por la noche de 22 a la una, en el llano que existe al final de la calle de Montero Ríos», con instalación de un vallado y alumbrado.

1936

En la actual demarcación de la Foguera Carolines Baixes, en el último año de esta primera etapa, multitudinario en el barrio de Carolinas con seis monumentos, plantó la Foguera Carolinas Bajas Oeste, que fue firmada por tercer año consecutivo por Ángel Berenguer, que titularía su obra Miss Univers, según recoge su expediente. De Categoría B, fue plantada de nuevo en la plaza de Blasco Ibáñez, a la altura del cruce de las calles Mendizábal y Saturnino Milego —equivalentes en la actualidad a las calles Crevillente y Aspe, respectivamente—. La solicitud de plantà está firmada igualmente por Manuel Lillo, y se acompaña de una breve memoria que explica lo siguiente: «Esta Foguera se compone solamente de una cara y está basada en el clima de "nuestro" Alicante cuyos personajes que representan las 5 partes del mundo se desplazan a esta para hacer una votación secreta y designar cuál es el mejor clima. Después de la votación declaran por unanimidad a Alicante como "la millor terra del mon"».

Boceto de la Foguera Carolinas Bajas Oeste 1936,
Miss Univers, de Ángel Berenguer Jerez (AMA)

La Foguera Carolinas Altas se alzaba con el Quinto Premio de Turismo con el monumento de Categoría B del valenciano Eloy Alonso, de lema Mascarada según consta en expediente, emplazado de nuevo en la calle Montero Ríos. Su presidente, Vicente Sirvent, era firmante de la solicitud de plantà.

Bocetos de las cuatro caras de la Foguera Carolinas Altas 1936,
Mascarada, de Eloy Alonso, Quinto Premio de Turismo, Categoría B (AMA)

La memoria de la foguera hace hincapié en la falsedad y la mentira que presiden el mundo, describiendo así sus cuatro caras: «Lado 1º.- Representa un desfile carnavalesco. Lado 2º.- Representa una escena de amor llena de falsedad. Lado 3º.- Representa dos momentos sobre la vida de una humilde familia que viviendo en la indigencia se esfuerzan en aparecer ante la sociedad como quien disfruta de una posición cómoda y fácil. Lado 4º.- La figura primera de este lado representa a una mujer de singular fealdad que ostenta una careta de extraordinaria belleza, aludiendo con esto a los distintos medios que hoy emplea la mujer para parecer hermosa. La figura del centro, y a pesar del disfraz que viste, nos pone de manifiesto que el hábito no hace al monje. En cuanto a la tercera figura de este lado viste el disfraz que más a tono está con sus aficiones. En el centro de la Foguera una gran figura de «Momo» contempla complacido el amor que los humanos sentimos por esta pagana fiesta».

Hace su aparición la denominada Foguera Carolinas Bajas Este que, al plantar su monumento en la zona más alta de la avenida de la Libertad, se le puede considerar predecesora de la actual Foguera Plaza de Pío XII. Original del rotulista alicantino José Sierra Arques, no se conserva boceto ni expediente de su monumento titulado, según medios escritos, Al pas que anem mai —o cuant u vorem, de Categoría B. Cabe la posibilidad de que fuera un segundo monumento plantado por la misma comisión de la Oeste.

Tarjeta publicitaria con el boceto de la Foguera Carolinas Bajas Este 1936,
Al pas que anem mai u vorem, de José Sierra Arques (Archivo Armando Parodi)

La postal publicitaria editada por Imprenta Lucentum, que reproduce el boceto, explica brevemente: «Un vecindario modelo que a paso de tortuga hará casas que lleguen al cielo».

La solicitud de plantà de la Barraca Peña «Al Añ Una Volta» está firmada de modo ilegible por el presidente de la misma. Tampoco es conocida la autoría de su portada, aunque es previsible que fueran los propios socios. Plantaría frente al número 61 de la calle Chapalangarra —hoy Maestro Alonso—, por lo que entraría en el actual distrito Bola de Oro.

Boceto de la Barraca Peña «Al Añ Una Volta» 1936 (AMA)

La Foguera Infantil Carolinas Altas fue debida a Antonio Giner, que según el boceto tituló La festa del poble, y que fue plantada en la calle Plus Ultra, según la solicitud de plantà del número 49 al número 73 (?). Dicho documento es manuscrito y firmado por el presidente de la comisión infantil, Pascual Cantó, y consta la autorización de la foguera adulta.

Boceto de la Foguera Infantil Carolinas Altas 1936 (AMA)

Por último, en este mismo distrito, D. Buendía realizó la Foguera Infantil Doctor Buades, en la calle que le da nombre. También Vicente Sirvent, presidente de la foguera del distrito, firma autorizando la solicitud de plantà manuscrita y firmada a su vez por el presidente de la comisión infantil, Juan Rubio.

Boceto de la Foguera Infantil Doctor Buades 1936 (AMA)

Y con este magnífico año foguerer en el barrio de Carolinas, se cierra un primer ciclo de existencia de la Fiesta que prometía un crecimiento más que evidente, viéndose truncado por el nefasto episodio bélico que paralizó nuestro país durante casi tres largos años. Su reanudación sería dura y dificultosa, pero Carolinas ha llegado a cumplir 85 años de Fogueres. Aunque esa, es otra historia...

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